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La tradición clásica

 

El Greco, arte y oficio

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EL GRECO ARTE Y OFICIO



M. Dolores Gallardo López

El 9 de diciembre ha finalizado la última gran exposición que ha conmemorado en España el IV centenario del fallecimiento del Greco. Ha sido nuevamente en Toledo, en el Museo de Santa Cruz. Las obras proceden de 27 ciudades diferentes de España, y otros países. Algunas nunca antes habían sido expuestas en Toledo.

Esta última exposición, titulada “El Greco. Arte y oficio”, ha intentado mostrar algo poco conocido en los grandes pintores: el universo creativo de un pintor afamado en su propio taller, cómo lo tenían montado, cómo se desarrollaba la producción de las obras, cómo participaban en las obas los oficiales del taller. La exposición tenía un fin eminentemente didáctico y era excelente colofón a las realizadas anteriormente.

Esta vez hemos podido contemplar como el Greco era capaz de imaginar y crear representaciones de gran efectividad visual y emocional, que penetraban hondamente en sus contemporáneos. Luego los modelos -creados por el maestro- eran replicados y copiados, muchas veces con algunas modificaciones menores, en su taller, con diverso grado de participación del propio pintor.

El maestro se encargaba de retocar, rectificar y dar por concluida la obra. Así salían del taller hacia diversos puntos de la geografía española las imágenes más demandadas. En el taller se realizaban simultáneamente varios encargos. Sin embargo, a pesar de la importancia que en la producción del Greco tuvo su taller, no conocemos muchos datos sobre él.

Esta última exposición ha tenido la curiosidad de que hemos podido contemplar -enfrentadas en una misma sala y con idéntico orden- dos series completas de Apostolado, formada cada una de ellas por trece lienzos individualizados, uno de Jesús y uno de cada uno de sus doce apóstoles.

Una serie era el “Apostolado del marqués de S. Felix” y la otra el conocido como “Apostolado de Almadrones” (Guadalajara) que se dispersó en los años cuarenta del pasado siglo XX, después de la guerra civil.

Hay que tener en cuenta que en Toledo hay también dos Apostolados: el de la Catedral y el del Museo del Greco. Por tanto el visitante, en la misma ciudad, podía contemplar, si así lo deseaba, cuatro versiones de Apostolado del Greco -con amplia participación de su taller- y constatar las distintas soluciones adoptadas: ello ha constituido verdaderamente un hito histórico.

Finalmente constatar como en año 2014, fuera de nuestras fronteras, se han sucedido los homenajes al Greco, así el pasado 20 de noviembre la reina Dña Sofía, acompañada por la Viceministra griega de Cultura, inauguró en anexo del precioso museo Benaki de Atenas la exposición “Doménikos Theotokópoulos, entre Venecia y Roma” centrada en los años 1567-1574 y días antes, en el edificio central del mismo Museo, nuestra reina había inaugurado también la exposición «Amigos y Mecenas del Greco en Toledo”.

 

 

El belenismo en la ciudad de Olot

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EL BELENISMO EN LA CIUDAD DE OLOT

María Dolores Gallardo López

Hace unos meses, llevada por mi afición al belenismo, acudí a la ciudad de Olot, ubicada en la hermosísima comarca catalana de la Garrotxa, en medio de volcanes hoy día apagados, que constituyen el Parque natural de la zona volcánica de la Garrotxa.

Allí tuve la suerte de contactar con Miquel Serrat Brugué que, amablemente, me mostró lo que yo deseaba conocer y también la ciudad. Desde aquí le doy las gracias.

La tradición belenista o pesebrista de Olot, aunque de procedencia anterior, tomo mayor impulso a mediados del siglo XVIII, cuando la representación del nacimiento de Jesús comenzó a introducirse en las casas de la alta burguesía; se desarrolló durante los siglos XIX yXX y llega hasta nuestros días.

Hito especial en esta tradición fue la permanencia en Olot del escultor barcelonés Ramón Amadeu i Grau (1745-1821), que introdujo en el pesebre o belén figuras vestidas a la manera de los habitantes de la región y, además, reprodujo sus quehaceres cotidianos y sus costumbres.

Hecho importante en el pesebrismo olotino fue el nacimiento, a mediados de los años cincuenta del pasado siglo, de la Agrupació de Pessebristes de Olot i la Garrotxa.

Esta Agrupación ha canalizado e impulsado el magnífico movimiento belenístico olotino. Anualmente se celebran concursos y desde 1992 se realiza también una Muestra Internacional de Belenes en la que cada año es invitada una asociación distinta, que así tiene la oportunidad de exhibir sus creaciones.

La creación del Centro de Artes y Oficios del Pesebrismo- que está abierta durate todo eñ año- ha sido una excelente idea de esta Agrupación.

Estas navidades de 2014-2015 la Agrupación ha encargado al escultor Joan Montero Arcas la dirección del montaje y construcción de un diorama de 4 mtrs. por 4mtrs. en la ermita de Sant Francesc, ubicada en el volcán Montsacopa. Los trabajos, que han realizado profesores y alumnos de la Escuela de Artes y oficios del Pesebrismo, dieron comienzo el pasado 22 de noviembre.

CENTRE D´ART DEL PESSEBRISME

En Olot, en medio del paraje natural de la Font Moixina, se encuentra el Centre d´ Art del Pessebrisme (crta. de la Moixina, 17) que tiene como misión conservar y fomentar el belenismo de la comarca. Por ello conjuntamente ofrece una Escuela-Taller y una excelente exposición permanente de belenes y dioramas.

Este centro de Arte cada día está siendo más potenciado por el esfuerzo personal de quienes están al frente de él. Como ha quedado dicho, dispone de una Escuela -Taller y un espacio destinado a exposición permanente. Actualmente el Centro permanece abierto durante todo el año.

En la Escuela-Taller se enseña, a quienes así lo desean, las variadas artes y oficios que se articulan en torno a la creación de un belén a fin de que el alumno pueda modelar y construir el suyo propio. Por otra parte, el visitante que se acerque hasta allí puede conocer de primera mano las diferentes fases que conforman el proceso de creación de las figuras y de todos los elementos que componen el belén.

Importancia especial tiene la creación del entorno paisajístico en el que se integrarán las figuras. Papel preponderante tiene el propio paisaje de la Garrotxa, como no podía ser menos dada la importancia que desde la segunda mitad del siglo XIX tiene en el arte de la Pintura la Escuela Paisajística de Olot.

En la exposición permanente se pueden admirar belenes creados por muy diversos artistas; abarca desde el 1750 al día de hoy. Allí es posible admirar obras del escultor Modest Fluvià Aiguabella, Amadeu Anglada Capdevilla, Joan Ferrés, Sebastiá Congost, Josep Traité, Joan Montero y otros excelentes maestros.

EL BELÉN DE CAN TRINCHERIA

No se puede acabar un artículo dedicado a belenismo olotino sin hacer referencia a este magnífico belén.

Can Trincheria, fue en la primera mitad del siglo XVIII, fue una de las casas solariegas más importantes de Olot. La habitó la familia Trincheria que fue ampliándola y reformándola en el trascurso del tiempo. Esta familia destacó en el ámbito militar y político.

Actualmente Can Trincheria pertenece al Ayuntamiento de Olot y allí está instalado el Instituto de Cultura de la Ciudad de Olot. Es, además, una casa-museo.

La parte visitable de Can Tricheria ilustra al visitante acerca de cómo era la vida de una familia olotina bien acomodada.

Uno de los elementos que dan más popularidad a la casa es el belén monumental que se haya permanentemente instalado en una de sus estancias. Está ubicado en dos armarios-vitrinas que ocupan dos grandes lienzos de pared de la habitación.

El belén constituye un auténtico mundo en miniatura que representa diversas escenas de la niñez de Jesús. Contiene elementos de distintas épocas. Por los variados elementos que contiene y los materiales en que está realizado, produce un gran efecto visual.

Las figuras son dispares en cuanto a tamaño, razas y épocas representadas. Algunas están atribuidas al escultor Ramón Amadeu i Grau (del que hemos hablado más arriba), aunque según Eveli Bulbena -crítico de arte premiado por un trabajo de catalogación de Amadeu- sólo cuatro serían atribuibles a este escultor.

Se suele decir que este belén fue iniciado en pleno del siglo XVIII por Ignacio Trincheria, heredero de la estirpe, que estaba paralítico a consecuencia de una caída de caballo en su juventud. Con la ayuda de un criado se dedicó a construir este magnífico belén.

Sin embargo acerca de la época en que vivió Ignacio de Trinchería y alguna otra cuestión hay discrepancias: J. Murlà i Giralt, “El pessebre de Can Trinchería”, fecha su muerte el 8 de marzo de 1752; que fue enterrado en la capilla de la virgen del Rosario de la Iglesia de S. Esteban y añade que, dado que Ignacio permaneció soltero, dejó como heredero universal a su sobrino Blas de Trinchería. Si todo ello es así, el inicio del belén es algo anterior a lo que habitualmente se cree.

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NOTA. Este artículo fue publicado en “La mirada actual” el 7 de diciembre de 2014.






 

 

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