Dª. Sofía Troubetzkoy, retrada por Winterhalter en 1863.   D. José Isidro Osorio y Silva-Bazán. 

El primer árbol de Navidad en España

EL PRIMER ÁRBOL DE NAVIDAD EN ESPAÑA


por
Mª dolores Gallardo López.

Actualmente es habitual que nuestras ciudades se decoren en las fiestas navideñas, además de con el popular Belén, con árboles de Navidad que aportan festivas notas de luz y color.

Desde hace unos años el Ayuntamiento de Madrid suele encargar a destacados diseñadores de moda actuales la creación de un árbol de Navidad cada uno; luego esos árboles son expuestos al público en diferentes lugares de nuestra ciudad.

Sin embargo ¿cuándo se instaló en España por primera vez un árbol de Navidad?

El primer árbol de Navidad que se vio en España fue instalado en Madrid la Navidad de 1870, en el lugar que hoy ocupa el Banco de España: entonces en ese lugar estaba ubicado el palacio del duque de Sesto. El árbol lo mandó instalar su esposa, la duquesa Sofía Troubetzkoy, dama elegante y cosmopolita, que así introducía en Madrid algo que ya era común en palacios de otras capitales europeas.

¿Quiénes eran el duque de Sesto y Sofía Troubetzkoy?


D. José Isidro Osorio y Silva-Bazán (Madrid 4 de abril de 1825- Madrid 30 de diciembre de 1909), dos veces grande de España, ostentó por nacimiento los títulos nobiliarios de: XVI duque de Alburquerque, VIII de Sesto y V duque de Algete; XVI marqués de Alcañices, XV marqués de Cuéllar y otros más. Popularmente era llamado por los madrileños Pepe Alcañices, por uno títulos nobiliarios.

Alcalde de Madrid

En el año 1858 L. O'Donnell nombró al duque de Sexto alcalde de Madrid. Fue uno de los mejores alcaldes que ha tenido la ciudad.
Él creó las llamadas “Casas de Socorro”. En 1860 comenzó a hacer un inventario de todas las fuentes que tenía Madrid y deseaba proseguir con el de las iglesias, conventos, palacios y otros edificios.
También se ocupó de embellecer y limpiar la ciudad. A efecto de esto último dictó un bando prohibiendo algo bastante común por entonces: desaguar y evacuar en la calle, bajo multa de 20 pesetas (cuatro duros), cantidad importante para esos tiempos, hoy sería unos doce céntimos de euro al cambio actual. Con ese motivo el ingenio madrileño acuñó rápidamente la siguiente coplilla:

-“¿Cuatro duros por mear? /¡Caramba, qué caro es esto!”

-“¿Cuánto lleva por cagar,/ el señor duque de Sesto?”

Matrimonio con Sofía Troubetzkoy

En 1868, con cuarenta años de edad, el duque contrajo matrimonio con Sofía Troubetzkoy (Moscú 1838 - Madrid 27 de julio de 1898), una rica princesa rusa, a la sazón viuda del duque de Morny (hermanastro del emperador Napoleón III). Estaba considerada una de las damas más bellas y elegantes de toda Europa.

La nueva duquesa -que compartía con su marido cosmopolitismo, liberalismo y entusiasmo monárquico- deslumbró en la corte madrileña y la puso al tanto de muchas novedades en materia de modas y de juegos de salón. Pronto fue condecorada con la Banda de Damas Nobles de la Reina Mª Luisa y se ganó de la aristocracia española.

En la Navidad de 1870 la duquesa ordenó poner por primera vez en España un árbol de Navidad en la residencia madrileña de los duques, el palacio del marqués de Alcañices (actual sede del Banco de España).

La causa alfonsina

Cuando Isabel II se exiló en París, D. José Osorio, fiel a la monarquía borbónica, sufragó gran parte de los gastos de la defenestrada reina y de sus hijos. El duque fue para el joven príncipe Alfonso una especie de tutor: supervisó su educación y su paso por distintos colegios europeos.

El futuro Alfonso XII se encariñó enseguida con José Osorio: durante toda su vida fue su mejor amigo y su consejero más cercano. En realidad Alcañices se lo había ganado bien: hizo innumerables sacrificios económicos y personales a favor del joven Alfonso en el que quizás –independientemente de su inquebrantable adhesión a los Borbones- vio al hijo que nunca tuvo.

Cuando Amadeo de Saboya fue elegido rey de España, desde el palacio de los duques de Sesto (ubicado, como hemos dicho, en el lugar que hoy ocupa el edificio del Banco de España) se promovieron reuniones de los partidarios de Alfonso de Borbón. El palacio fue escenario de conspiraciones políticas del más alto nivel, pero también fue escenario de maquinaciones de damas, que, con la propia duquesa al frente, aislaban socialmente al nuevo rey y a su esposa.

La duquesa de Sesto lideró en Madrid la llamada “Rebelión de las Mantillas”, es decir la oposición de damas aristócratas al nuevo rey, oposición demostrada mediante gestos como los de la duquesa Sofía de ordenar cerrar de golpe todos los balcones del palacio cada vez que pasaba por la calle de Alcalá la comitiva real del nuevo rey.

Asimismo la duquesa Sofía puso de moda entre las damas de alcurnia lucir en vestidos y peinados un alfiler con el emblema de la flor de lis, prueba de adhesión a la causa borbónica y del rechazo al nuevo rey.

Por otra parte, el duque en sus frecuentes estancias en Paris y en sus visitas al palacio de Castilla -residencia oficial durante treinta y seis años de Isabel II en su destierro parisino, posteriormente reconvertida en el legendario Hotel Majestic- tras muchas conversaciones, logró convencer a la reina de que era necesario que abdicase en su hijo, el príncipe D. Alfonso, para que la dinastía de los Borbones pudiera ser restaurada en España. Se cuenta que un día Isabel II, en presencia del duque, llamó a su hijo y le dijo "Alfonso, dale la mano a Pepe, que ha conseguido hacerte Rey". D. José Osorio fue el primero en firmar como testigo el documento que daba fe de la abdicación de la reina en la persona del Príncipe de Asturias, allanándose así el proceso de la restauración.

El día 13 de enero de 1875 Alfonso XII, procedente de París, llegaba a Aranjuez, donde el duque de Sesto dio la bienvenida al nuevo rey de España y entró junto a él en Madrid entre las aclamaciones y vítores del pueblo madrileño.

Hasta aquí la parte más glamorosa de la vida de Pepe Alcañices y Sofía Troubetzkoy. El final fue más triste, pero… ésa es otra historia.















Aviso Legal


Los textos expuestos en esta web están protegidos por el Copyright. No está permitido su reproducción, total o parcial, en ningún tipo de soporte o medio, sin la expresa autorización de sus autores.
© Editanet 2008-2011.Reservados todos los derechos.